Sobre nosotros y nuestro proyecto educativo

Filosofía y metodología

En Escoleta koala trabajamos en un ambiente familiar, donde lo más importante es el trato cercano y cariñoso con nuestros koalas y las familias.

Nuestra metodología, está basada en el modelo educativo Montessori. Este modelo, se caracteriza en poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y la observación clínica por parte del maestro, adaptando el entorno de aprendizaje del niño a su nivel de desarrollo. Las actividades están adaptadas en base al ritmo de cada niño y los métodos que utilizamos, están diseñados para estimular la creatividad y el pensamiento infantil, incitando a los pequeños a descubrir de forma autónoma su entorno y asimilar por sí solos los conocimientos.

El equipo de la Escoleta Koala, está formado por personal cualificado y con experiencia en el cuidado y educación de los niños. Las chicas sienten una gran vocación y están pendientes en todo momento de los pequeños, ellas atenderán vuestras dudas personalmente y diariamente.

Nuestro mayor interés es que los niños se sientan seguros y sobre todo, queridos, para que puedan lograr la autoestima necesaria, para crecer y desarrollarse en nuestra sociedad. Nosotras dedicamos todo nuestra formación y, sobre todas las cosas, muchísimo cariño para que así sea.

Tenemos la visión de que la etapa de 0-3 años es la más importante para el desarrollo del pequeño, y por ello tenemos un proyecto educativo completo desde que son bebés hasta que están a punto de ir al colegio a los 4 años. Puedes leer aquí como progresa cada nene/a según su etapa en Koala

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Proyecto educativo

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Nuestro objetivo es la educación integral del niño, por este motivo, tanto las actividades programadas como las situaciones cotidianas en la escuela, como son el sueño, de higiene, la comida, tienen también una clara intención didáctica. Pues, el objetivo de estas situaciones es atender sus necesidades básicas, y a la misma vez, convertir estas necesidades fisiológicas que, tan presentes están en el día a día de la escuela, también en un momento educativo.

Las actividades son vivenciales para que ellos mismos aprendan, de forma activa, desde su propia experiencia y a través del contacto con los materiales que les vamos proponiendo, con una clara intención didáctica.

En nuestra escoleta damos una importancia fundamental a la actividad lúdica, ya que el juego es el medio de aprendizaje de los niñ@s en esta edad. El juego les sirve para descubrir el mundo que los rodea. El juego ejerce una gran variedad de funciones especialmente en el desarrollo del niño a nivel emocional, físico, mental y social.

La actividad se centra en la imaginación y la imitación. Convertirá lo imaginario en real (juego simbólico) y lo interpretará tal cual como le gustaría que fuera. El carácter emocional que reviste en el juego es de vital importancia en el desarrollo del niño.

Mediante el juego, trabajamos el razonamiento, la memoria, la creatividad, la convivencia con los demás, aprender a compartir y comunicarse con los demás.

La optimización del desarrollo del niño, a través de la educación temprana, supone la necesidad de buscar formas de organización y de dirección de todas sus actividades propiciando que estimulen al máximo sus potencialidades, y que garanticen su estado de salud.

Evolución y desarrollo de un Koalita

¿Cómo evolucionará tu Koalita con nosotros?

Los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo posterior del niño/a puesto que su dependencia y la plasticidad cerebral, propia de esta etapa, requieren de un ambiente socio-estimular y afectivo que le permita tanto satisfacer sus necesidades como desarrollar al máximo sus capacidades. Por lo tanto, en Koala, creemos imprescindible para padres y educadores conocer las diferentes etapas por las que los niños y las niñas van pasando, con el fin de adecuar su actuación a las peculiaridades evolutivas de cada niño y considerando, que cada uno presenta un ritmo diferente de progreso en función de sus posibilidades y situación personal y social.

La adaptación a nuestra escoleta

Lo primordial es realizar una adaptación, donde nuestros pequeños se sientan seguros y en confianza. Por lo cual, pensamos que es imprescindible que las familias formen parte de este proceso tan importante. La primera toma de contacto se debe realizar junto a un referente familiar, para que los niños y niñas puedan desarrollar una actitud positiva hacia la escoleta. Poco a poco, se van adaptando al centro, con la ayuda de las familias y educadoras, hasta que aceptan que también tienen que compartir parte de su día con nosotras. Este proceso puede ser complejo, pero con mucho amor y paciencia se puede conseguir que se sientan como en casa.

Por otro lado, cabe mencionar que la escoleta fomenta activamente la participación de las familias en la educación de sus hijos, por lo que, las puertas del centro y de las aulas, siempre están abiertas. Por este motivo, también realizamos talleres para favorecer el trabajo familia – escuela y charlas sobre temas educativos para poder ayudar a las familias a resolver cualquier duda.

Alimentación casera y saludable

En cuanto a la alimentación, contamos con comida casera y saludable y los menús están hechos por profesionales de nutrición infantil.

Durante el primer año, las familias traen la comida de casa. Con esto, evitamos cualquier tipo de alergia y reacciones a nuevos alimentos y además, el niño reconoce sabores familiares, lo que crea un clima de confianza a la hora de comer.

Pasado este tiempo, se realiza una pequeña adaptación de la comida de la escoleta, dónde se inicia la introducción de variedad de alimentos y sólidos, adecuados a la edad.

Desarrollo por etapas

Durante esta etapa, se fomenta el movimiento libre. El bebé, tiene la libertad de desplazarse por todo el aula y manipular los diferentes materiales que estén a su alcance. Además, comienzan a ejercitar las piernas y a levantarse con la ayuda de objetos del aula, creando así, una seguridad y autonomía para poder dar sus primeros pasos y poder iniciarse en una nueva aventura.

A lo largo de esta etapa, el niño va ampliando poco a poco sus límites y su campo de acción, descubriendo el entorno de forma activa. Inicia y afianza la marcha, lo que le permite tener una nueva visión del mundo que le rodea, a la vez que una cierta sensación de dominio. Estas adquisiciones motoras, le permiten a la vez un mayor desarrollo en otras áreas, ya que el niño hace un descubrimiento de situaciones nuevas por experimentación, convirtiéndose en un agente activo que va aprendiendo por medio del ensayo-error. El movimiento libre se sigue utilizando durante esta etapa, adaptándose a la edad y características de cada uno. Con la metodología que trabajamos, se fomenta el aprendizaje autodidacta,  por lo cual, disponen de diferentes materiales propuestos en el aula y son ellos los que deciden que quieren realizar en cada momento, teniendo a la educadora como una guía que los acompaña en todo este proceso.

En esta etapa los niños van adquiriendo una mayor independencia a medida que crecen. La consideramos igual de importante que las otras etapas, pero pensamos que es la más clave para poder potenciar su autonomía. Por ello tenemos que volver a adaptar el aula para que puedan hacer las cosas por sí mismos.Los juguetes tienen que estar separados cada uno por su tipo en diferentes rincones y a una altura baja que les permita un fácil acceso.Como en todas las demás edades, se sigue recalcando un aprendizaje autodidacta durante este proceso, teniendo siempre un referente a su lado.

Durante este proceso, destaca la perfección del desarrollo motor, donde aprenden a conocer su cuerpo e interactúan con el medio y sus sensaciones. El desarrollo cognitivo, donde descubren, conocen, observan y exploran la realidad que les rodea y así, van construyendo su conocimiento progresivamente. El desarrollo afectivo-social, donde acaban de reforzar los vínculos afectivos con su entorno, potenciando su autoestima y las habilidades sociales. Y por último, el desarrollo del lenguaje, donde se les inicia en las distintas formas de comunicación y expresión y en el reconocimiento de un entorno social y natural, además de elaborar una imagen positiva y equilibrada de sí mismos y adquirir unos hábitos básicos de convivencia y de comportamiento autónomo.