¿Debería ir un peque con una necesidad educativa especial (NEE) a la Escoleta 0-3?

En esta publicación queremos dar un poco de luz a aquellas familias que se encuentren con un bebé con una necesidad educativa especial de pocos meses y se pregunten si deberían llevarle a una escoleta, con otros niños, y despejar las dudas que puedan tenerse respecto a su evolución, normativa, relación con otros de su edad y protocolos a seguir. También compartimos el testimonio de una mamá koala de una nena con Síndrome de Down, y de su tutora durante los 3 años en los que ella estuvo en nuestro centro.

Niño/as con Necesidades Educativas Especiales (NEE)

En las escoletas autorizadas CEI de Mallorca contamos con un programa educativo avalado por la Conselleria de Educación y contamos con la posibilidad de tener un peque 0-3 con NEE por aula. Estas NEEs puedes ser: TEA (Autismo), Síndrome de Down, Dislexia, Disfasia, Discapacidad física-motriz, intelectual, visual, etc.

Cuando en la escoleta tenemos un/a niño/a con NEE informamos a la Conselleria, quien nos manda un profesional cada semana para hacerle un seguimiento evolutivo y asesorar a nuestro equipo, pasar tiempo con él / ella y trabajar juntos con la escoleta y las familias.

Si sabéis (o sospecháis) que vuestro/a peque podría tener alguna necesidad educativa especial, os recomendamos contactar con la Conselleria – Atenció Primerenca. Allí os informarán de las posibilidades de llevarle a una escoleta pública o de la xarxa complementaria d’escoletes púliques (como CEI Koala Polígon).

Detección de una NEE en el aula

Cuando se detecta en la escoleta se sigue un protocolo de actuación. Puede empezar por dos vías, una q sean las propias familias que nos hablen de algunos rasgos del niño que les llamen la atención. Otra que sea la propia tutora que observé algún rasgo.

Entonces lo observamos durante un tiempo, hablamos con las familias sobre que hemos observado unos determinados comportamientos y que nos gustaría saber su opinión y cómo actúa en casa. Una vez realizada la observación en casa y en el aula nos dirigimos al servicio de atención primerenca bajo la previa autorización de los padres para poder realizar una observación más exhaustiva del niño.

A partir de allí se sigue el protocolo marcado por el servicio d atención primerenca que consiste en varias observaciones del niño durante todo el curso, reuniones con el servicio docente como también con la familia y, si el niño asiste algún gabinete privado derivado en este transcurso de tiempo, también realizamos reuniones conjuntas.

Siempre trabajamos todos juntos para poder conseguir mejores resultados y que tanto los padres como los niños se sientan acompañados en todo momento.

¿Cómo vivió la mamá Koala de una peque con Síndrome de Down la adaptación a la escoleta?

Mi hija tiene necesidades especiales y elegir la escoleta Koala ha sido la mejor decisión. Mi hija empezó en Koala cuando tenía 7 meses. El personal de la escoleta se adaptó a todas las necesidades que mi hija tenía en cada etapa.

Siendo madre primeriza temía si todo iría bien. Todo el personal de la escoleta con su trato y dedicación me convencieron y me demostraron que mi hija estaba en buenas manos. Han estado a la altura de su trabajo. Mi hija iba contenta a la escoleta gracias a recibir un trato familiar, con dedicación, educación y paciencia que son los valores más apreciados por mí.

Tanto en las actividades, como a la hora de comer esa paciencia y dedicación eran fundamentales, ya que mi hija no iba al ritmo de los demás en algunos momentos, sin embargo, las educadoras y todo el personal fueron siempre pacientes y respetuosos, siempre alegres al recibir a mi hija.

La escoleta ha sido una influencia muy positiva en el desarrollo de mi niña. Con cada nuevo logro que conseguía, las educadoras en seguida me avisaban y compartían su felicidad conmigo. Situaciones como esta me hacían feliz y me dejaban tranquila a la vez. Sabiendo que estaban pendientes de mi hija y al mismo tiempo tratándola como a los demás, haciéndola partícipe en todo momento y en todas las actividades como al resto de los niños.

La forma educativa de la escoleta me ha convencido aún más, ya que usan método Montessori. Basándome en mi experiencia, puedo recomendar a otras familias con peques con las mismas necesidades a que los lleven a las escoletas.

 

Y desde el punto de vista de su tutora:

La llegada de una nena con Síndrome de Down supuso un nuevo reto en mi carrera profesional ya que, así como sabes que cada niño tiene su ritmo para aprender y nosotros somos muy respetuosos con ello, ella necesitaría una mayor atención, dedicación y cariño para que en ningún momento se sintiera diferente o dejada atrás.

Quería que se sintiera cómoda en el aula y por supuesto que sus padres estuvieran tranquilos. Al principio la familia tenía un poquito de miedo, por lo que es normal (como cualquier madre primeriza!), preguntas en cada momento, miedo a lo desconocido, pero poco a poco hicimos un gran trabajo conjunto, una enseñanza basada en el amor y respeto, respeto a sus ritmos y necesidades que por supuesto no eran las mismas que el resto del grupo, pero a medida que pasaba el tiempo ella se adaptaba genial y disfrutaba de cada actividad.

El trabajo que hemos hecho con la familia y las educadoras de apoyo ha sido fantástico, ver su evolución por pequeña que fuera, ver su alegría, sus ganas de venir a la escoleta y a que se tirara a mis brazos son momentos únicos.

El vínculo tan fuerte que después de 3 años se ha creado con ella y con su familia ha sido muy especial. Les doy las gracias por la confianza que han tenido en mí. Mi pequeña guerrera superando todos los retos y ahora afrontando una nueva etapa que seguro le irá genial, ella es única con su sonrisa especial, sus ganas y su valentía.

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